miércoles, 6 de junio de 2012

Encefalopatía de Wernicke


Lo que estaba establecido era que la encefalopatía de Wernicke (EW) se produce como resultado de una dieta deficitaria en vitamina B1, afectando principalmente a pacientes alcohólicos, que consiste en un grave trastorno neurológico caracterizado clásicamente por alteraciones en el nivel de conciencia, oftalmoplejia y ataxia.
Ahora se nos advierte que hay una proporción mayor de casos que no están relacionados con el alcoholismo y dada la resultante en gravedad debemos tener esta entidad siempre presente muy particularmente en los Servicios de Emergencia.

Les traigo varias revisiones del tema entre una de ellas de los trabajos publicados en el 2010 por la SERAM, aquí  los autores revisan los hallazgos en RM de esta patología y evolución clínica de una serie de 27 pacientes. Fue una  revisión retrospectiva  de EW entre los años 2002 al 2008.
Los estudios de RM incluían secuencias TSE T2 y FLAIR, así como TSE T1 pre y post- administración de contraste inravenoso. 12 estudios resultaron con muchos artefactos de movimiento, no administrándose contraste en cuatro de ellos. El rango de edad fue de 36 a 72 años.
De los 27 pacientes, 20(76%) hombres y 7(26%) eran mujeres. 22 pacientes (81%) presentaban antecedentes de abuso de alcohol, 3 (11%) eran pacientes oncológicos, 1 (4%) tenía antecedentes de cirugía bariátrica y 1 (4%) neumonía con mala evolución clínica.
En cuanto a la presentación clínica 18 pacientes (67%) presentaron alteraciones del nivel de conciencia, 14(52%) síntomas oculares y 17(63%) ataxia. Sólo 7 pacientes (26%) presentaron el cuadro clínico clásico completo. En 6 pacientes (24%) no había sospecha clínica de EW, por lo que la RM fue de gran utilidad en el diagnóstico.

Los hallazgos de imagen:  
1.- Hiperintensidad de señal en imágenes T2 y FLAIR  en la región periventricular del tercer ventrículo(26%),

2.- En los cuerpos mamilares (11%) y

3. En la lámina tectal (4%).

Los dos últimos estaban aumentados de tamaño en todos los casos.

Las imágenes T1 tras contraste intravenoso mostraron realce de las paredes del tercer ventrículo(15%), cuerpos mamilares (22%) y lámina tectal (7%).
Se identificó atrofia de los cuerpos mamilares en 10 pacientes (37%).
En 12 pacientes(44%) las imágenes obtenidas fueron de mala calidad debido a falta de colaboración de los pacientes, siendo el estudio no concluyente en 2 de ellos (7%).
La EW es un trastorno neurológico severo. Es importante el rápido reconocimiento de los síntomas de la misma para no retrasar el comienzo del tratamiento, el cual frenará la progresión de la enfermedad.
 A pesar de que la EW es un diagnóstico clínico, la RM puede ser útil en su detección temprana. Por ello, es de importancia en el diagnóstico y pronóstico de la EW, especialmente en los casos que no se ajustan al cuadro clínico clásico. En estos casos, los radiólogos deben saber identificar la diversidad de hallazgos de imagen que podemos encontrar en la EW.

1. G. Zuccoli, M. Gallucci, J. Capellades, L. Regnicolo, B. Tumiati, T. Cabada Giadás, W. Bottari, J. Mandrioli, and M. Bertolini. “Wernicke Encephalopathy: MR Findings at Clinical Presentation in Twenty-Six Alcoholic and Nonalcoholic Patients” AJNR Am. J. Neuroradiol., Aug 2007; 28: 1328 - 1331.
2. Weidauer S, Nichtweiss M, Lanfermann H, Zanella FE.”Wernicke encephalopathy: MR findings and clinical presentation.” Eur Radiol. 2003 May;13(5):1001-9. Epub 2002 Sep 20.
3. Sang-Jin Bae, Ho Kyu Lee, Jae-Hong Lee, Choong Gon Choi, and Dae Chul Suh “Wernicke's Encephalopathy: Atypical Manifestation at MR Imaging” AJNR Am. J. Neuroradiol., Sep 2001; 22: 1480 - 1482.

PAPEL DE LA RM EN LA ENCEFALOPATÍA DE WERNICKE.
Autores: Saiz Martínez, Raquel; Martínez San Millán, Juan; Fernández Delgado, Estefanía; Olavarría Delgado, Andreína; García Blázquez, Vega; Pazos Crespo, Ana.
Institucion: Hospital Ramón y Cajal. SERRAN 2012 ID e−Poster: 124 Sección: Neurorradiología


Como repaso del tema:

La encefalopatía de Wernicke (EW) es un síndrome neurológico agudo caracterizado por la tríada clásica de 1.- encefalopatía, 2.- oftalmoplejía y/o nistagmo y 3.- ataxia.

La tríada clásica parece ser más frecuente en alcohólicos (53,9%) que en no alcohólicos (33,6%). Es una condición aguda que se presenta rápidamente y dado que los signos más comunes de esta entidad se presentan en una amplia espectro de otras condiciones (son altamente inespecíficos) y los alcohólicos que se presentan en los servicios de Emergencia en su mayoría carecen de esta entidad, la mayoría de los exámenes de rutina practicados son negativos y que sólo en el 16% de los pacientes muestran el cuadro completo al inicio, todo ello contribuye a que sea considerado un trastorno infradiagnosticado. Menos del 20% fueron diagnosticados en vida (Harper 1983)

También pueden presentar disfunción vestibular, neuropatía periférica, hipotermia, hipotensión, síncope, taquicardia, disnea de esfuerzo, gasto cardiaco elevado o alteraciones en el ECG.

La prevalencia en la población general ha sida estimada por estudios de autopsia y oscila en valores de 0.8% (Torvix 1982) a 2,8% (Harper 1983).

Fue diagnosticada en vida en un 33% de los pacientes alcohólicos y el 6% de los no alcohólicos de los pacientes con EW. Por lo tanto el clínico lo debe considerar en el diagnóstico diferencial de todo paciente con cambios del estado mental (siguiendo el criterio de Caine), déficit de la memoria aun leve y síndrome confusional agudo o ataxia aguda.

Establecer el estado neurológico del paciente puede iniciar con preguntar sobre sí mismo ¿Cuál es su nombre?, localización, ¿Ud. sabe donde se encuentra?, tiempo ¿Sabe que día es hoy? que incluya mes y año, Una pregunta sencilla como ¿Quien es el gobernador del estado? o indicaciones como Deletree la siguiente frase al revés, o Cuente de atrás hacia adelante de tres en tres desde el número 100 hasta el 80, y memorice el nombre de tres objetos que debe responder dentro de tres minutos de nuevo. Cuando el paciente está comatoso, se debe desarrollar una historia médica con el apoyo de familiares o seres cercanos a él, evidenciar signos objetivos como la presencia de nistagmus u oftalmoplejia, Hallazgos de niveles bajos de tiamina en suero, Alteraciones en el estudio de RM cerebral o respuesta farmacológica a la Tiamina.

La RM es útil para apoyar el diagnóstico y descartar otras causas pero no debería retrasar el tratamiento.

La afección más común de oftalmoplejia es la parálisis del VI nervio craneal, con mirada desconjugada y diplopia. Victor identificó Nistagmus en 85%, parálisis del VI NC en 54% Wood et al, Nistagmus en 91% y parálisis del VI NC en 94%. En la revisión de 10 años el Nistagmus estuvo presente en el 40%, la combinación de Nistagmus y oftalmoplejia en el 24% y solo oftalmoplejia en 9%, anormal pero no definido 2% y no establecido en 11% y reportado como normal en 9%. Otros hallazgos menos típicos que estuvieron presentes: ceguera, hemorragia retiniana y edema de papila.

La ataxia con amplia base de sustentación entre sus pies como si se sujetara con sus piernas. Según Victor descrita como una marcha asombrosa sin vértigos estuvo presente en el 51%. Se explora haciendo que marche en Tandem, con el signo de Romberg, el indice nariz el talón rodilla con sus variantes para incrementar la sensibilidad.

El agotamiento o el colapso estuvo presente en el 20% y estar postrado en cama en 25%, y en estupor o coma en 5%. En los casos de autopsia por Harper 5 % estuvieron comatosos antes de morir.

En la revisión de EW por Lough Mary de 53 casos publicados desde el 2001 al 2011, el 81% eran casos no alcoholicos, con síndrome de korsakof el 28%, con niveles normales o altos de Tiamina el 8% y con RM normal en 13%. Según una revisión reciente de 625 casos descritos en la literatura las causas más frecuentes de EW en pacientes no alcohólicos fueron enfermedad neoplásica (18,1%), cirugía gastrointestinal (16,8%), hiperémesis gravídica (12,2%) y ayuno o desnutrición (10,2%).

Causas de EW no alcohólica descritas en la literatura
1.- Cirugía gastrointestinal: Gastrectomía, gastroyeyunostomía, colectomía, cirugía bariátrica, gastroplastia, balón intragástrico.

2.- Trastornos gastrointestinales: Úlcera péptica, colitis ulcerosa con megacolon, vómitos recurrentes o diarrea crónica (causados por estenosis pilórica, gastritis, cólicos biliares, enfermedad de Crohn, obstrucción intestinal o perforación, crisis de migraña, anorexia nerviosa, bulimia, pancreatitis, hiperémesis gravídica)

3.- Cáncer y quimioterapia: Cáncer gástrico, cáncer de colon, linfoma no-Hodgkin, leucemia mielomonocítica, linfoma de células B grandes, leucemia mieloide, trasplante de médula ósea alogénico, tratamiento conerbuzole e ifosfamida

4.- Enfermedades sistémicas: Enfermedad renal con diálisis peritoneal y hemodiálisis, Sida, infecciones crónicas con fiebre, tirotoxicosis, depleción de magnesio por diuréticos, resección intestinal o enfermedad de Crohn.

5.- Malnutrición: Restricciones dietéticas (por falta de recursos, psicógenas o para tratar la obesidad), negligencia por edad avanzada. Alzheimer, nutrición parenteral sin suplemento de tiamina, hiperalimentación por vía intravenosa.

Adaptado de Sechi y Serra, 2007.

La EW se debe a un déficit de tiamina.

La tiamina, en su forma biológicamente activa (pirofosfato), es una coenzima esencial en el metabolismo de la glucosa en el cerebro, que no puede ser sintetizada por los animales, y debe ser obtenida con los alimentos. Se piensa que debe haber una caída de los depósitos por debajo del 20% de los valores normales para presentar signos de encefalopatía, de acuerdo con estudios en animales de experimentación. No se conoce el mecanismo exacto por el que su déficit causa lesiones cerebrales y se cree que el daño neuronal empieza al inhibirse el metabolismo en regiones cerebrales con alto requerimiento metabólico y elevado recambio de tiamina. Lo que se sabe es que la Tiamina es depositada en los tejidos corporales como difósfato de tiamina (DFT), que es una coenzima esencial en 2 vías del metabolismo intracelular , en la vía de la pentosa y en la del ácido tricarboxílico o ciclo de Krebs, La vía de la pentosa contiene la enzima transcetólasa que requiere DFT para funcionar. En la deficiencia intracelular de Tiamina el DFT está depletado y la fosforilización de los azucares está dramáticamente reducida por la vía de la pentosas. En el ciclo de Krebs el DFT es una coenzima requerida en 2 complejos mutienzimaticos, en el complejo de la de la piruvato deshidrogénasa y en el complejo de la alfa cetoglutarato deshidrogénasa, por lo tanto la síntesis de subproductos a partir de ellos esta drasticamente disminuido en el tejido cerebral. Se cree que la carencia de tiamina altera el gradiente osmótico a través de la pared celular causando una disrupción de la barrera hematoencefálica en las regiones periventriculares con el subsecuente desarrollo de edema citotóxico.  




En ausencia de tiamina, la reserva corporal se agota en 2-3 semanas, afectando a las regiones cerebrales más vulnerables, y a partir de las 3 semanas disminuyen los niveles plasmáticos. La reserva puede ser especialmente baja en algunos individuos o consumirse rápidamente, tan sólo en 5 días de vómitos. Probablemente, las personas que genéticamente presentan una menor actividad trancetolasa tienen un requerimiento mayor de tiamina y por ello tienen mayor predisposición a tener EW en situaciones de mayor demanda o menor absorción. Se ha descrito una mayor predisposición genética en gemelos idénticos también se ha descrito una afinidad alterada de la enzima transcetolasa por la tiamina y también se han detectado variantes fenotípicas en el gen transportador de la tiamina.

La actividad de la enzima transcetolasa eritocitaria sérica estuvo por debajo del límite normal en todos los casos con una media de 0,28 ±0.11 unidades por gramo de Hb. con una valor normal de > 0,53. (Antunez 1998)

Ante un paciente con un cuadro de síndrome confusional agudo o un cuadro agudo o subagudo de ataxia o alteración oculomotora, con o sin otros síntomas neurológicos, y especialmente en el contexto de vómitos, antecedentes gastrointestinales o neoplásicos, debería sospecharse entre otras causas una EW.

Según un estudio clinicopatológico, en pacientes con EW alcohólica se requiere para el diagnóstico clínico la presencia de al menos 2 de los siguientes signos: déficits nutricionales, alteraciones oculares, disfunción cerebelosa y alteración del estado mental o alteración de memoria leve (grado de recomendación B), con lo que se consigue una sensibilidad diagnóstica del 85%. La The European Federation National Societies (EFNS) considera razonable aplicar los mismos criterios a los pacientes no alcohólicos (buena práctica clínica). Quizás se debería prestar especial atención al antecedente de vómitos.

El edema citotóxico reversible parece ser la lesión más distintiva de EW y la primera en aparecer en comparación con el edema vasogénico, las secuencias más útiles para detectarlo son T2, FLAIR (suprime señales del pool de LCR e incrementa la distición de edema tisular cerca de los ventrículos) e imagen ponderada por difusión (Diffusion Weighted Imagin DWI) acompañado de una medida cuantitativa del coeficiente de difusión aparente (CDA o ADC) que ayuda a la detección de edema tisular. DWI es un método sensible para la identificación precoz o temprana de edema en la EW. Si la lesión produce edema citotóxico se muestra hiperintensa con bajos valores de CDA y si es vasogénico se ve una zona hiperintensa con valores elevados del CDA.


La presencia de edema vasogénico permite que los agentes de contraste como el Gadolineo crucen la barrera hematoencefálica y difunda al espacio intersticial con el respectivo realce de la zona afecta, y este puede ser el único signo evidenciado en una RM, de allí su importancia el aplicarlo en todos los casos que no tengan contraindicación al mismo.

Las lesiones típicas son simétricas y se observan en los tálamos, los cuerpos mamilares, la placa tectal y el área gris periacueductal y estructuras del circuito de Papez. Según Zuccoli et al se afectan la Región periventricular y el núcleo dorsomedial del tálamo (59%), Cuerpos mamilares (45%), Lámina tectal (39%), Sustancia gris periacueductal o frente al IV ventrículo (7%). (Fei et al 2008) en dos pacientes comatosos encontraron evidencia de compromiso cortical y se ha propuesto como un signo de mal pronóstico (Zhong, 2005 y Fei et al. 2008).

Las lesiones atípicas se pueden observar en cerebelo, vermis, núcleos de pares craneales, núcleo rojo, núcleo dentado y núcleo caudado, esplenio del cuerpo calloso y corteza cerebral frontal y parietal.

Las localizaciones atípicas se han descrito casi siempre en pacientes no alcohólicos y en asociación con las alteraciones típicas, mientras que la captación de gadolinio en el tálamo y los cuerpos mamilares es más frecuente en alcohólicos. En los pacientes de esta serie las regiones más afectadas fueron las localizaciones típicas de diencéfalo y cuerpos mamilares (n=7) y la sustancia gris periacueductal (n=6), seguidas de las localizaciones atípicas de corteza (n=3) y cerebelo (n=1). En estas últimas, las alteraciones atípicas se asociaban también a alteración en las 3 localizaciones típicas.
Diversas localizaciones hiperintensidades de señal RM FLAIR y DWI en encefalopatía de Wernicke:
A: Núcleos dorsomediales del Tálamo, B:Periventricular-Cuerpos mamilares y vermis cerebelosos, C: Cuerpos mamilares-Vermis cerebeloso, D: Vermis y Paravermis cerebeloso. E-J: DWI zonas con edema citotóxico I-L: DWI zonas con edema vasogénico.
Roh JH, Kim JH, Koo Y, Seo WK, Lee JM, Lee YH, Park MH. Teaching NeuroImage: Diverse MRI signal intensities with Wernicke encephalopathy. Neurology. 2008 Apr 8;70(15):e48.       

La RM parece ser más sensible para detectar lesiones de EW en no alcohólicos que en alcohólicos. En un estudio retrospectivo en pacientes alcohólicos la sensibilidad y la especificidad fueron del 53% y el 93%, con un valor predictivo positivo de 89%.

Weidaur et al 2003; No encontraron evidencia de alteraciones en RM en 5 casos, lo que nos permite decir que la ausencia de lesiones en RM no descarta la EW, muy particularmente cuando hay signos clínicos presentes. Los pacientes pueden tener RM negativa aun con signos clínicos positivos o niveles bajos de tiamina.

La TC no es de utilidad con una sensibilidad de tan solo 13% (Antunez et al. 1998).

Datos agrupados de diversos estudios muestran que la RM convencional permitió detectar cambios en 66% de los sujetos alcohólicos con EW, sin que las imágenes FLAIR y DWI aportaran mayor información. En cambio, en pacientes no alcohólicos la RM detectó lesiones hasta en un 97% en DWI, un 99% en RM convencional y un 100% en FLAIR.

En dos de los pacientes de esta serie apareció una atrofia de los cuerpos mamilares en la RM de control practicada pocos días después del tratamiento, y que no estaba presente en la RM inicial. Ello indica que la atrofia de los cuerpos mamilares no es un hallazgo exclusivo de la EW alcohólica y que puede desarrollarse en poco tiempo.



Las alteraciones oculomotoras suelen recuperarse en horas tras administrar tiamina, pero el nistagmus persiste en el 60% de los casos. La ataxia se recupera sólo en un 40% de los pacientes y más de la mitad de los pacientes permanecen con un trastorno de la marcha residual. La encefalopatía aguda se resuelve lentamente, pero permanece un déficit de aprendizaje y memoria reciente (psicosis de Korsakoff), que sólo se resuelve en un 20%. En todos los pacientes de esta serie excepto uno la causa de la EW fueron los vómitos persistentes de diferentes causas, principalmente gastrointestinales, por lo que el mecanismo debió ser un descenso de la absorción de tiamina.

Los pacientes con secuelas graves son los que tuvieron un retraso diagnóstico de 18 o más días. El retraso en el diagnóstico se debe a que al inicio los pacientes suelen presentar sólo uno o dos de los síntomas propios de la EW, que además son inespecíficos y que podrían estar relacionados con la patología de base. Por ello hay que insistir en aumentar el grado de sospecha en pacientes de riesgo.

En conclusión, en pacientes no alcohólicos con EW es muy frecuente la presencia de antecedentes gastrointestinales que podrían condicionar una menor absorción de tiamina, especialmente en pacientes con susceptibilidad genética.

Aunque los niveles de tiamina pueden ser normales en muchos casos, la RM casi siempre muestra alteración de señal en localizaciones típicas, siendo en una relación costo-beneficio la más rentable para el diagnóstico. El retraso en el diagnóstico y, por tanto, en el tratamiento puede condicionar un peor pronóstico y el dejar secuelas.

El tratamiento consiste en la reposición inmediata de tiamina durante 3-5 días. El uso de dosis infraterapéuticas o la ausencia de tratamiento puede conducir a la muerte en el 20% de estos pacientes o a una forma irreversible de amnesia anterógrada (síndrome de Korsakoff) en el 85% de los supervivientes. Se recomienda administrar 200 mg 3 veces al día por vía intravenosa (recomendación grado C) antes de dar carbohidratos, instaurar una dieta normal tras iniciar la tiamina y mantener el tratamiento hasta que deje de observarse mejoría clínica (buena práctica clínica).

Neuroanatomía y Neuropatología del Síndrome de Korsakoff
Todos los estudios sugieren que el daño del Tálamo (Núcleo anterior), y del Hipotálamo (Porción medial de los cuerpos mamilares) son requeridos para la presencia de esta entidad. El daño puede comprometer los nucleos o sus principales conexiones como el tracto mamilotalámico, el fornix, el fascículo del cíngulo. El daño a otras estructuras del circuito como por ejemplo, la corteza prefrontal, la corteza temporal medial, la corteza del cíngulo, la amigdala, o el cerebelo, aunque pueden tener un efecto contributario para el deficit, el daño aislado de estas estructuras se considera insuficiente para el desarrollo del SK. Algunos atribuyen importancia al núcleo dorsomedial del tálamo para la amnesia pero por ejemplo Mair y col. solo encontraron daño en cuerpos mamilares y gliosis adyacente al tercer ventrículo sin pérdida neuronal en el núcleo dorsomedial del Tálamo. Mayers et al. con un estudio exhaustivo confirman los hallazgos de gliosis adyacente al tercer ventrículo y parco del núcleo dorsomedial del Tálamo.

CN: Núcleo caudado, AP: Núcleo anterior del Tálamo, F: Fornix, MD: Núcleo dorsomedial del Tálamo, mtt: Tracto mamilo talámico, MB: Cuerpo mamilar, AM: Amígdala.
Núcleo Talámico anterior Izquierda: Zona normal Derecha: Zona atrófica en SWK.

Hipocampo: Muestra disminución de volumen en SK alcohólicos, que fue similar a lo visto en Enfermedad de Alzheimer. Estudio de RM funcional revela ausencia de activación en el hipocampo y pobre rendimiento en las tareas con memoria de reconocimiento, durante el escaneo. El tálamo anterior tiene múltiples interacciones tanto directa como indirectamente con el hipocampo. El déficit de la memoria puede estar relacionado con la interrupción del circuito hipocampo-diencefálico incluyendo el núcleo talámico y los cuerpos mamilares.

Lóbulo Frontal: En SK en alcohólicos tiene disfunción ejecutiva. Los pacientes con SK presentan tanto daño de la memoria anterógrada como de la retrograda, mientras la disfunción de la memoria anterógrada ha sido atribuida del Tálamo y el hipocampo, El déficit de la memoria de trabajo y la retrógrada se ha propuesto que está relacionada a la disfunción del lóbulo frontal (Disminución anormal del flujo sanguíneo cerebral frontal en pacientes con SK).

Cerebelo: El deterioro de la memoria de trabajo, la cual no es específica, y que esta presente en SK, se ha propuesto que representa la afectación del circuito frontocerebeloso debido al consumo crónico de alcohol.


Jung Y et al, mencionan que hay una creciente evidencia con los estudios de imagenología que indican que las interacciones entre el Tálamo, el hipocampo, la corteza cerebral frontal y el cerebelo son cruciales para la generación de la memoria y de las funciones ejecutivas y su interrupción por lo tanto conlleva a los déficits neuropsicológicos vistos en el SK.

Historia:

Carl Wernicke un neurólogo alemán describió una enecefalopatía hace 131 años atrás cuyos síntomas clínicos incluían letárgia, oftalmoplejia, ataxia y compromiso mental. En la misma década Sergei Korsakoff un psiquiatra ruso, presentó su tesis doctoral sobre parálisis alcohólica sobre la ocurrencia de profunda amnesia global en ciertos casos con alcoholismo crónico. En este caso se denomina al cuadro Encefalopatía de Wernicke-Korsakoff. Posteriormente se describió los signos de la deficiencia de tiamina y se estableció el lazo entre estas condiciones. Entre las revisiones históricas e importantes contamos con la de Chames, Victor, Harper G, Zuccoli and Pipitone.

Diseñado por Young-Chul Jung, MD; ph.D

Gascón-Bayarri, J.; Campdelacreu, J.; García-Carreira, M.C.; Estela, J.; Martínez-Yélamos, S.; Palasí, A.; Delgado, T.; Reñé, R. Encefalopatía de Wernicke en pacientes no alcohólicos: una serie de 8 casos. Neurologia. 2011;26(9):540-7. Jung YC, Chanraud S, Sullivan EV. Neuroimaging of Wernicke's Encephalopathy and Korsakoff's Syndrome. Neuropsychol Rev. 2012 May 11. [Epub ahead of print]
Kril JJ, Harper CG. Neuroanatomy and Neuropathology Associated with Korsakoff's Syndrome. Neuropsychol Rev. 2012 Apr 14. [Epub ahead of print]


Lough ME. Wernicke's Encephalopathy: Expanding the Diagnostic Toolbox. Neuropsychol Rev. 2012 May 11. [Epub ahead of print]
Roh JH, Kim JH, Koo Y, Seo WK, Lee JM, Lee YH, Park MH. Teaching NeuroImage: Diverse MRI signal intensities with Wernicke encephalopathy. Neurology. 2008 Apr 8;70(15):e48.
Sullivan EV, Fama R. Wernicke's Encephalopathy and Korsakoff's Syndrome Revisited. Neuropsychol Rev. 2012 May 16. [Epub ahead of print]

Venus y su transición frente al Sol


Las miradas de científicos y aficionados que le esperaban para seguir su trayecto que durará unas siete horas. El fenómeno, será visto en casi todo el planeta excepto en África y gran parte de América del Sur. La mejor vista la tendrán los países de Asia del Este y del Pacífico Occidental, que podrán ver el recorrido completo.

Este fenómeno, que se denomina tránsito planetario, tiene lugar cuando el Sol, Venus y la Tierra se alinean en ese orden, de forma que el planeta bloquea parte de la luz que emite la estrella, sin llegar a ser un eclipse ya que la porción que cubre es muy pequeña.


El Sol, Venus y la Tierra se alinean en raras ocasiones debido a que las órbitas alrededor del Sol de estos planetas están ligeramente inclinadas la una respecto a la otra y llegan a "desincronizarse", según explicó, Adriana Ocampo de la división de Ciencias Planetarias de la NASA.

Eso es lo que hace que sea un fenómeno poco frecuente que se ve dos veces seguidas cada siglo con una diferencia de ocho años entre uno y otro y no vuelve a repetirse hasta 105 años después. El último tránsito se produjo en junio de 2004 y el siguiente será en 2117.

Los tránsitos de Venus, considerados una "rareza astronómica", (desde que se inventó el telescopio se han registrado tránsitos en 1631, 1639; 1761, 1769; 1874, 1882 y 2004) han ayudado a los científicos en los últimos siglos a despejar algunas incógnitas sobre la distancia de la Tierra al Sol y por tanto el tamaño del sistema solar, algo que cambió el concepto de la ciencia.

Los expertos aseguran que esta oportunidad será única para profundizar en datos como la temperatura y la presión de la densa atmósfera de Venus.

Además, la sombra que proyecte servirá para estudiar y comparar las que emiten los planetas fuera de nuestro sistema solar, conocidos como exoplanetas, que también se localizan con la técnica de tránsito.

Venus tiene un tamaño similar a la Tierra y un mismo origen rocoso, sin embargo su evolución fue muy diferente y entre los misterios que oculta está saber por qué rota en sentido contrario al de los otros planetas.

Los telescopios de la NASA estarán apuntando a Venus, incluido el telescopio espacial Hubble, que usará la Luna como un espejo para evitar daños en su electrónica y verá la sombra de Venus reflejada en el satélite.

Durante toda la noche expertos de la NASA y otras instituciones científicas seguirán el movimiento de Venus, cuyo nombre se debe a la diosa romana del amor y que a lo largo de la historia ha cautivado a científicos como Galielo Galilei, que fue el primero en verlo a través del telescopio en 1610, al capitán James Cook, miembro de la expedición organizada en 1769 para ver su tránsito.

En lo que podría ser la versión moderna de la suma de ambas cosas, un científico aventurero también fascinado por el fenómeno de Venus, el astronauta estadounidense, Don Pettit se convertirá en el primer humano en ver el fenómeno desde fuera de la Tierra y tomará fotografías desde la bóveda de la Estación Espacial Internacional (EEI) que compartirá a través de la web de la NASA mientras Venus avanza, figuradamente, hacia Europa.



Con respecto al calendario Maya, también se está volviendo cada vez más popular a referirse al acontecimiento astronómico como el "alineamiento galáctico" (Nostradamus y 2012) – pero algunos piensan que el alineamiento al que se refieren tiene que ver con el del Sol, Venus y la tierra, por lo tanto este acontecimiento es realmente la culminación del calendario Maya y no como se ha establecido para el 21 de diciembre de 2012 como la marca del final de una era de 5.126 años.

sábado, 2 de junio de 2012

Respuesta neuronal por RMf durante recuerdos de experiencia cercana a la muerte

Todo el mundo se enfrenta con la fugacidad de la existencia y a menudo las personas están expuestas a los avisos de la mortalidad en la vida cotidiana. Los filósofos han afirmado durante mucho tiempo que esta conciencia existencial empuja al hombre en su camino a través de diversas facetas de la vida del ser humano, el contraponer fuertes reacciones cognitivo–emocionales y los esfuerzos psicológicos para superar la realidad de la finitud.
Pero ¿cómo funciona el enfrentamiento con la conciencia de los patrones de impacto de muerte en la activación neuronal? A pesar de los considerables estudios de las consecuencias psicológicas de la conciencia de la mortalidad, hay una escasez de investigaciones que informen sobre una pregunta que tiene el potencial, para superar algunos de los más antiguas consultas filosóficas con los métodos disponibles para la ciencia psicológica del siglo XXI.

Una investigación extensa derivada de la teoría del manejo del Terror (Greenberg et al., 1986) ha demostrado que los recordatorios de mortalidad o prominencia de la mortalidad, desencadenan  respuestas psicológicas que refuerzan el sentido de los individuos del significado del valor personal basadas culturalmente y su significado dentro de ese sistema de creencias perdurable. Específicamente, la prominencia de la muerte ha llevado a diversas formas de esfuerzos en autoestima y fe de seguridad  y así asegurar sus propias cosmovisiones culturales, ofreciendo formas de lograr la inmortalidad al menos simbólica (véase, por ejemplo, Greenberg et al., 2008, para su revisión). Por ejemplo, en respuesta a la muerte inducida experimentalmente los individuos mostraban señales de duro castigo e incluso agresión hacia aquellos que critican su cosmovisión o la celebración de valores y cosmovisiones por no compartirlas o considerarlas incompatibles y aumentaron los esfuerzos o intenciones a la altura de sus estándares de cosmovisión, incluso si esas normas prescriban el comportamiento de riesgo de salud, o la amenaza a la vida (física). Tales efectos se han replicado en aproximadamente 20 países diferentes con variados medios de inducir pensamientos de muerte como el temor de los cuestionarios de la muerte, proximidad a una funeraria o cementerio, importancia suprema a la muerte y una gama de diferentes estímulos naturales.
Una característica distintiva de estos avisos de muerte relativamente sutil es que tienden a producir tales efectos cuando es accesible, pero por fuera de una conciencia focal y no inducen la experiencia consciente de las reacciones afectivas negativas (Pyszczynski et al., 1999; Greenberg et al., 2003). Esto sigue al modelo dual de teoría del manejo del terror de defensa y también es compatible con la noción psicoanalítica de que los mecanismos de defensa funcionan en un nivel de proceso inconsciente para evitar posibles reacciones afectivas de lo que ha sido experimentado. (concepto existencialista de angustia latente: Heidegger, 1977).

La investigación inicial sugiere que la activación neuronal se mantiene durante los recordatorios de la muerte cuando los participantes estuvieron frente a estímulos relevantes. Así, el presente estudio pretende investigar correlatos neurales de la amenaza de mortalidad, en comparación con una amenaza no asociada a mortalidad como un dolor de origen dental.

Como el presente estudio es pioneros en correlatos neurales de la amenaza de mortalidad, tenemos sólo hipótesis provisionales acerca de los patrones de activación específicos. Como si lo elaboramos más plenamente posteriormente, dada la centralidad de la corteza rostral o anterior del cingulo (ACC) y la amígdala en las respuestas sociales, emocionales, y relacionadas con la ansiedad (Krendl et al., 2008); predecimos ver mayor activación de estas áreas con la exposición a ideación relacionados con la muerte. Dado que estas áreas han sido vinculadas a sentimientos implícitos o de fondo en lugar de a una emoción consciente (Lane, 2008), esto se extendería a investigaciones previas que muestran que tal amenaza de mortalidad normalmente no conducen a procesos emocionales conscientes.

Además, teniendo en cuenta los efectos de la prominencia de la muerte en el juicio estereotipado (Schimel et al., 1999) y el apego relacional (Mikulincer et al., 2003) como estrategias de administración de terror, también estábamos interesados en la posibilidad de activación en estructuras neuronales implicadas en tales procesos (área tegmental ventral y núcleo caudado) en el el procesos del apego Fisher 2005 y el Nucleo caudado en los pensamientos automáticos (Packard y McGaugh, 1992).
Resultado:



Los pensamientos relacionados con la muerte llevaron a activación significativamente mayor en comparación con pensamientos relacionados con el dolor dentales en la amígdala derecha (figura 1a) y en la porción anterior de la Corteza de cíngulo izquierda (figura 1b). Además, encontramos actividad significativamente mayor en un clúster centrado alrededor de la cola del Núcleo Caudado (NC) derecho e incluye el núcleo dorsomedial del Tálamo (figura 1 c).

La relación entre respuesta 'de acuerdo' y 'desacuerdo' a las declaraciones de miedo no difirió significativamente entre las condiciones muerte y dolor, t=0.93, P > 0,36.

El presente estudio ofrece la primera investigación de los correlatos neuronales de la exposición a pensamientos de muerte.

La cognición sobre mortalidad en comparación con el dolor había producido significativamente mayor activación en la amígdala derecha, CCA rostral izquierda, así como NC derecho. El hallazgo de actividad importante en áreas del sistema límbico es consistente con la idea de que la amenaza de mortalidad funciona como un potencial de ansiedad en lugar de una experiencia ansiosa (Greenberg et al., 2003).

La amígdala normalmente participa en la atención y detección de estímulos amenazadores en general (Phan et al., 2002) y ante estímulos socialmente pertinentes tales como caras que se nos enfrentan, amenazantes o desconocidas en particular (Adolphs et al., 1998), incluso cuando se presentó fuera de un estado consciente (Morris et al., 1998). La CCA desempeña un papel importante en la previsión de estímulos aversivos (Petrovic et al., 2005; Nitschke et al., 2006) y su actividad se asocia con niveles de ansiedad (Simpson et al., 2001). También ha sido implicada en respuestas a las amenazas orientadas socialmente como el fracaso y la retroalimentación de la evaluación negativa (Pruessner et al., 2008). En consecuencia, aunque no específicamente, la actividad de la amígdala y de la CCA pueden representar marcadores latentes no conscientes, de amenaza suscitado por la prominencia de la mortalidad.

Sin embargo, una serie de estudios, así como trabajo de meta-analísis indican que la conciencia de mortalidad engendra defensas psicológicas únicas (Burke, Martens y Faucher, 2010; Greenberg et al., 2008; Hayes et al., 2010). Por lo tanto, es improbable que la activación de todas estas zonas solo median efectos de amenaza de mortalidad en este tipo de reacciones como la defensa de la cosmovisión cultural.

Observamos con especial interés la activación fuerte en la NC después de recordatorios de muerte. El NC se ha asociado con el comportamiento habitual estereotipado,(Packard y McGaugh, 1992), pensamientos automáticos

Las investigaciones anteriores sugieren que las personas no necesariamente tienen acceso consciente a los temores de mortalidad (Pyszczynksi et al., 1999)

(Schwartz et al., 1996) y más recientemente, la experiencia de amor (Fisher et al., 2005), en lugar de procesamiento de amenaza. Aunque estos variados associates NC procesar presentes interpretaciones especulativas, sugerimos que esto puede ser un hallazgo generativo que merece más estudio. Activación en esta región puede señalar a una pista de cortesía a la comprensión de los procesos neuronales subyacentes a las maneras en que las personas administran miedo existencial.

Tanto la Filosofía existencial y la teoría del manejo del terror interpretan la defensa de la cosmovisión cultural como un intento inconsciente para aliviar la amenaza de mortalidad por identificarse con las actitudes y los valores de un grupo social más amplio (Heidegger, 1977; Pyszczynski et al., 1999) y que su desarrollo vienen a estar asociado con seguridad existencial. Por lo tanto, encontrar una región activa que se dedica a comportamientos habituales puede ser de gran consideración adicional. Además, se han encontrado que los recordatorios de la muerte, espontáneamente activan la cognición del apego romántico (Arndt et al., 2002) y la motivación de afiliación (Wisman y Koole, 2003; Mikulincer et al., 2003), que además implica un papel interesante del NC. Por supuesto, hacemos hincapié en que en las investigaciones futuras es necesario evaluar estas especulaciones, sobre todo porque nuestro diseño dentro de los sujetos frustró la posibilidad de validar la actividad NC con medidas conductuales de procesos defensivos.

Hemos expuestos a cada participante a las dos condiciones de amenaza de mortalidad y dolor, Esto fue hecho para maximizar la potencia estadística en este primer estudio sobre correlatos neuronales de amenaza de mortalidad dada la variabilidad bien documentada que existe a través de individuos en datos de fMRI. Sin embargo, tal diseño hace difícil evaluar y distinguir los diferentes tipos de defensas psicológicas (por ejemplo, los mecanismos de defensa proximal vs distal) resultantes de la prominencia de la mortalidad, así como las relaciones entre la actividad neurológica y posteriores manifestaciones conductuales de defensa. Además, la duración de recordatorios de la muerte y la distracción de ellos puede tener una fuerte influencia en el tipo de los expresados procesos defensivos (Pyszczynski et al., 1999).

Las investigaciones futuras, por tanto, pueden emplear diseños alternativos para permitir la investigación de correlatos neurales de las consecuencias psicológicas de la amenaza de mortalidad, como defensa de la cosmovisión cultural. Inferencias acerca de los resultados actuales también están limitados a la condición concreta de control utilizada.

Quirin M, Loktyushin A, Arndt J, Küstermann E, Lo YY, Kuhl J, Eggert L. Existential neuroscience: a functional magnetic resonance imaging investigation of neural responses to reminders of one's mortality. Soc Cogn Affect Neurosci. 2012 Feb;7(2):193-8.



Experiencias cercanas a la muerte

En 1975, el psiquiatra y filósofo norteamericano Raymond Moody publicó un libro titulado Life after Life (Vida después de la vida), en el que enumeraba una serie de relatos de personas que habían estado cerca de la muerte o clínicamente muertas, sea por grave enfermedad, accidente o paro cardíaco, o individuos que tuvieron un infarto masivo de miocardio o se estaban ahogando, pero que tras maniobras de reanimación o de manera espontánea habían recuperado el estado normal.

Este libro reavivó las creencias en la existencia del alma y del más allá, a la vista de las características, muchas de ellas comunes, que relataban los sujetos afectados. Moody enumeró estas características:

Inefabilidad, oír noticias, sensaciones de paz, felicidad y bienaventuranza; percepción de música; visión de un túnel oscuro; sentirse fuera del cuerpo, encuentro con otras personas fallecidas, figuras religiosas o seres espirituales, y hablar con ellos; visión de un ser luminoso, revisión panorámica de toda la vida, y visión de una frontera o límite.

Regreso a la vida
En estas experiencias, al igual que, en las experiencias místicas, se pierde el sentido del tiempo y del espacio y la experiencia se considera más intensamente real que la realidad cotidiana, lo cual implica una hiperactividad de la amígdala que es la estructura del sistema límbico que da sentido de realidad a los sucesos o estímulos que llegan del entorno.

Sin duda, la creencia en la supervivencia tras la muerte corporal la encontramos en muchas culturas y se remonta probablemente a la época del Hombre de Neanderthal. En Turquía se ha encontrado un cementerio atribuido a los hombres de Neanderthal de hace 100.000 años, en el que los restos permiten deducir que fueron enterrados en féretros con flores, lo que hizo que se concluyera que esos homínidos consideraban la muerte como una transición hacia otro mundo, aunque eso no deja de ser una hipótesis.

En el Libro de los Muertos egipcio se explican las etapas del proceso que sigue el hombre después de la muerte. Aunque se supone que fue redactado en el Imperio Nuevo (1550-1070 a.C.), fue en este periodo donde textos más antiguos, como los Textos de los sarcófagos, se transformaron en el Libro de los Muertos.

El Libro Tibetano de los Muertos, llamado también Bardo Thödol, escrito en el siglo VIII a.C., era leído como parte del rito funerario ante la persona que se estaba muriendo. Se pensaba que servía para ayudar a esa persona en ese tránsito. En él, se relatan algunas de las características que enumeró Moody en su libro.

Platón, en La República, cuenta la historia de Er, un soldado que murió y que iba a ser quemado en una pira funeraria. Pero antes de ese momento, Er volvió a la vida y describió lo que había experimentado en un viaje fuera de su cuerpo. Se desplazó a un lugar donde eran juzgadas las almas de los muertos; él mismo fue enviado de nuevo a la vida despertando en su cuerpo, sin saber lo que le había hecho volver.

En todos estos casos se supone que la consciencia del yo continúa a pesar de la muerte corporal, y por tanto cerebral, algo totalmente impensable para la neurociencia de hoy, que sabe que esa consciencia depende de la integridad de ciertas estructuras cerebrales y del funcionamiento normal de sus neurotransmisores químicos.

Lo que parece evidente es que no es de esperar que en el cerebro, a punto de morir el organismo que lo sustenta, cesen sus funciones de golpe, sino que se den transformaciones cada vez más graves, hasta la completa desaparición de esas funciones.

La psicóloga británica Susan Blackmore explica que, para apoyar la hipótesis de la existencia de una vida tras la muerte, se emplean cuatro argumentos: (1) el argumento de consistencia, que dice que es una experiencia similar en todo el mundo y en todas las épocas de la historia; (2) el argumento de realidad, que dice que la experiencia se siente tan real que tiene que ser lo que aparenta ser, un viaje real al otro mundo; (3) el argumento paranormal, que dice que la experiencia implica sucesos paranormales que no pueden explicarse por la ciencia; y (4) el argumento de transformación, que dice que las personas afectadas cambian a una conducta mejor, se vuelven más espirituales y menos materialistas.

Es necesario, pues, saber qué puede decir hoy la ciencia sobre todos estos fenómenos. Pero antes intentaré explicar qué se entiende por cada una de las características mencionadas. Para ello, nada mejor que el relato explicativo que el propio Moody hace de todas esas características:

Cuando la persona que se está muriendo llega a un punto de mayor agotamiento o dolor físico, oye que su doctor lo declara muerto. Comienza a escuchar un ruido desagradable, un zumbido chillón, y al mismo tiempo siente que se mueve rápidamente por un túnel largo y oscuro. A continuación, se encuentra de repente fuera de su cuerpo físico, pero todavía en el entorno inmediato, viendo su cuerpo desde fuera, como un espectador. Desde esa posición ventajosa observa un intento de resucitarlo y se encuentra en un estado de excitación nerviosa. Al rato se sosiega, y se empieza a acostumbrar a su extraña condición. Se da cuenta de que sigue teniendo un "cuerpo", aunque es de diferente naturaleza y tiene unos poderes distintos a los del cuerpo físico que ha dejado atrás. Enseguida empieza a ocurrir algo. Otros vienen a recibirlo y ayudarlo. Ve los espíritus de parientes y amigos que ya habían muerto y aparece ante él un espíritu amoroso y cordial que nunca antes había visto – un ser luminoso - . Este ser, sin utilizar el lenguaje, le pide que evalúe su vida y le ayuda mostrándole una panorámica instantánea de los acontecimientos más importantes. En determinado momento, se encuentra aproximándose a una especie de barrera o frontera que parece representar el límite entre la vida terrena y la otra. Descubre que debe regresar a la tierra, que el momento de su muerte no ha llegado todavía. Se resiste, pues ha empezado a acostumbrarse a las experiencias de la otra vida y no quiere regresar. Está inundado de intensos sentimientos de alegría, amor y paz. A pesar de su actitud, se reúne con su cuerpo físico y vive.

Trata posteriormente de hablar con los otros, pero le resulta problemático hacerlo, ya que no encuentra palabras humanas adecuadas para describir los episodios sobrenaturales. También tropieza con las burlas de los demás, por lo que deja de hablarles. Pero la experiencia afecta profundamente a su existencia, sobre todo a sus ideas sobre la muerte y a su relación con la vida.

Hasta aquí, el resumen que hace Moody de las experiencias cercanas a la muerte.


Desde el punto de vista científico, habría que decir que en personas clínicamente muertas tiene lugar una anoxia y una hipercapnia considerables. Y que estos dos factores pueden explicar algunas de las características mencionadas. La falta de oxígeno probablemente afecte en primer lugar a aquellas células que tienen un mayor metabolismo, que suelen ser las células pequeñas, generalmente inhibidoras, por lo que se tendría que producir una desinhibición de ciertas funciones. Pero, al parecer, los resultados concuerdan más con la hipercapnia que con la anoxia. La psicóloga británica Susan Blackmore explica que, cuando el cerebro se queda sin entradas sensoriales, comienza a construir un modelo de la realidad coherente con datos internos, utilizando la memoria, las expectativas y la imaginación. Todos estos datos, algunos deteriorados por la hipercapnia y la anoxia, son experimentados como sucesos externos.

Inefabilidad
La inefabilidad es explicable, habida cuenta de que se trata de una experiencia con una gran carga emocional. Es similar a la inefabilidad que expresan los que han tenido una experiencia mística: tienen grandes dificultades en comunicar esas experiencias. Precisamente, por la gran carga emocional que acompañan tanto a la experiencia cercana a la muerte como a la experiencia mística, la sensación de realidad es muy superior a la realidad cotidiana. Este hecho está, como hemos dicho antes, en relación con un aumento de la actividad de la amígdala, que es la estructura que le da significado a los estímulos del entorno.

Ese aumento de actividad, que también puede observarse en la epilepsia del lóbulo temporal, produce sensaciones de realidad que no se corresponden con la realidad cotidiana, como es el fenómeno conocido como déjà vu o déjà vecu, ‘ya visto’ o ‘ya vivido’, es decir, la sensación de haber visto o vivido algún evento aunque no sea cierto. Este fenómeno ha sido también observado con estimulación magnética transcraneal del lóbulo temporal.

La implicación del lóbulo temporal indica que estructuras del sistema límbico, como la amígdala y el hipocampo que se encuentran en la profundidad de ese lóbulo, pueden estar implicadas.

Algunos autores sospechan que el fenómeno del déjà vu puede ser la consecuencia de una disociación entre recuerdo y familiaridad. La similitud de una escena observada con algún contenido de la memoria del sujeto y el aumento de la sensación de familiaridad por hiperfunción de la amígdala podría ser la causa. El sentido de familiaridad dependería de la amígdala y de la corteza perirrinal.

Si el fenómeno del déjà vu se debe a un exceso de familiaridad, lo contrario puede observarse en un síndrome llamado de Capgras, en el que los sujetos creen que otras personas, generalmente muy cercanas al paciente, han sido reemplazadas por dobles exactos. Aquí falta el componente de familiaridad. El sujeto reconoce visualmente al familiar o amigo, pero esta visión no está acompañada del sentido de familiaridad que aporta el sistema límbico, por lo que cree que ha sido sustituido por otra persona. Se trata, pues, de una desconexión entre el reconocimiento de caras, de la que son responsables el giro fusiforme de la corteza del lóbulo temporal inferior y el sistema límbico.

Oir noticias o sentir ruidos
Si la anoxia e hipercapnia producen una desinhibición generalizada, es probable que también afecte a la corteza auditiva generando ruidos; respecto a las noticias es de suponer que son reproducciones de memorias auditivas.

Sensaciones de paz y quietud
Las sensaciones de paz, quietud, felicidad y bienaventuranza, que también se dan en las experiencias místicas, son explicables por la producción de endorfinas (neurotransmisores opioides), producción que aumenta considerablemente en situaciones de estrés. Y qué mayor estrés que la pérdida de la vida.

El túnel oscuro
En la corteza visual, la representación de la fóvea (en la retina) es el lugar donde hay más células que, una vez desinhibidas responderían generando fosfenos y dando lugar a un círculo luminoso como el que se observa al final del llamado túnel oscuro.
A medida que células periféricas queden también desinhibidas ese círculo iría aumentando, dando la impresión de que nos acercamos al final del túnel. El cerebro generaría la sensación de movimiento como hace, por ejemplo, cuando se mueve un tren cerca del nuestro y nosotros permanecemos parados.

Sensación de estar fuera del cuerpo
Respecto a la sensación de salir fuera del cuerpo, como flotando en el espacio y observarse desde lo alto, síntoma llamado autoscopia, es una característica también común de experiencias cercanas a la muerte y de algunas experiencias místicas. También lo es en algunos casos de esquizofrenia, en la epilepsia del lóbulo temporal y tras la ingestión de drogas enteógenas (palabra que etimológicamente significa dios generado dentro) como el LSD, la psilocibina o la mescalina. Pilotos de aviones a reacción que fueron entrenados en centrifugadoras en Estados Unidos tuvieron esas experiencias cuando perdían la consciencia.

Algunas personas pueden inducir la experiencia por propia voluntad. Y ya existen libros que indican cómo hacerlo. Pero la autoscopia puede ocurrir también de manera espontánea.
El neurólogo suizo Olaf Blanke, director del laboratorio de neurociencia cognitiva de la Escuela Politécnica Federal de Lausanne, ha estimulado eléctricamente la corteza de la unión témporo-parietal, concretamente del giro angular, y ha podido provocar la experiencia de estar fuera del cuerpo.

En estado de vigilia, explica Blanke, las personas perciben su yo dentro de sus límites corporales. Sienten el cuerpo como suyo y toman consciencia del entorno a partir de la perspectiva corporal. El estado de autoconsciencia supone: 1º) la localización del yo, o sea percibido dentro del cuerpo y como una unidad espacial; 2º) la perspectiva del yo, o sea que vemos, oímos y sentimos el mundo desde el interior de nuestro cuerpo; y 3º) la autoidentificación, es decir, que sentimos que nuestro cuerpo nos pertenece.

En determinadas circunstancias, estos aspectos pueden alterarse. En las experiencias fuera del cuerpo faltan los tres factores a la vez. La experiencia de flotar en el espacio puede producirse asimismo en experimentos en los que el sujeto se introdujo en un tanque lleno de agua a temperatura corporal, con los ojos vendados y manguitos en las extremidades para evitar cualquier contacto. Esta privación sensorial, también producida en profunda meditación, es capaz de generar esta experiencia.

La región témporo-parietal, en la que está situado el giro angular, ha sido considerada el área de asociación de las áreas de asociación, donde convergen informaciones elaboradas del sentido del tacto, del equilibrio, de la vista y de la propiocepción, y que sirve para la construcción del esquema corporal. En situaciones límites, como la anoxia e hipercapnia producida en las cercanías de la muerte, el esquema corporal se distorsionaría y se crearía la sensación de que ese esquema abandona el cuerpo para situarse en lo alto.

Por cierto, muchas personas no saben que este esquema corporal es innato, ya que niños que han nacido sin brazos, debido a que sus madres tomaron durante el embarazo Tadilomida, tienen dolores en los miembros fantasmas que nunca tuvieron.

Sensaciones de paz y quietud
Las sensaciones de paz, quietud y felicidad son producidas con toda probabilidad por la liberación de endorfinas, serotonina y dopamina.

Revisión panorámica de toda la vida
La revisión panorámica de la vida, como en una película a gran velocidad, se atribuye a la hiperactividad del hipocampo y de la corteza del lóbulo temporal. El neurocirujano canadiense Wilder Penfield estimuló a más de 1.100 pacientes distintas partes de la corteza cerebral durante operaciones neuroquirúrgicas encontrando que sólo la estimulación del lóbulo temporal podía evocar contenidos antiguos de la memoria.

La psicóloga británica Susan Blackmore atribuye la revisión de la vida a la liberación de endorfinas, porque se ha podido mostrar que desencadenan pequeñas crisis epilépticas en estructuras del sistema límbico en el lóbulo temporal. Estas estructuras poseen muchos receptores para las endorfinas. Una posibilidad que explicaría por qué tanto las experiencias cercanas a la muerte y la epilepsia del lóbulo temporal comparten síntomas.

En experimentos con animales, se ha comprobado que la falta de oxígeno resulta en un aumento de la concentración de glutamato y aspartato en el hipocampo. Estos neurotransmisores excitatorios se unen a receptores NMDA (N-metil-D-aspartato), que juegan un gran papel en la memoria. Este aumento de neurotransmisores excitatorios produciría la hiperactividad del hipocampo.

La luz intensa
La luz intensa está presente en la mayoría de estas experiencias, pero también lo está en las experiencias místicas, espirituales o religiosas y en la epilepsia del lóbulo temporal, lo que apunta a una hiperactividad de las mismas estructuras.
Ciertas drogas tienen un efecto similar a estas experiencias. En humanos, por ejemplo, la ketamina, un anestésico desarrollado a comienzos de los años 60 del siglo pasado, induce un estado de despersonalización, síntomas positivos y negativos de esquizofrenia y experiencias fuera del cuerpo.
Es algo parecido a los efectos de la droga fenciclidina (PCP o polvo de ángel) que reproduce algunas de las características de las experiencias cercanas a la muerte.
Otra sustancia enteógena, la dimetiltriptamina (DMT), también llamada ‘la molécula espiritual’, que se diferencia poco en su estructura de la serotonina, está presente en el cerebro humano, siendo sintetizada por la glándula pineal. Muchos autores se han preguntado qué hace la DMT en el cerebro y se ha barajado la posibilidad que se libere durante la meditación profunda, el estrés intenso y las experiencias cercanas a la muerte que también representan, como antes dije, un estrés intenso.
También se ha pensado que en la esquizofrenia hay un exceso de producción de DMT. La DMT es el alucinógeno presente en la ayahuasca o yagé, una bebida sacramental utilizada en algunas iglesias nativas de Sudamérica. Una de sus características es producir la sensación de contacto con o de estar en presencia de seres sobrenaturales. Se supone que, al igual que la LSD inhibe la serotonina, lo que hace que se dispare la dopamina en el lóbulo temporal.

En resumen, aún no se perfila una explicación exhaustiva de estos fenómenos, pero todo indica que los científicos, más que recurrir a explicaciones sobrenaturales, lo que han pretendido, y seguirán pretendiendo, es una explicación neurofisiológica a todos estos fenómenos.

Antes dijimos que el Libro tibetano de los muertos se remontaba al siglo VIII a.C. Pues, bien, ya entonces se lee en él las frases siguientes:
"Todo viene desde dentro de ti", "estas visiones son emanaciones de tu propia consciencia", "ninguna de las pacíficas o coléricas visiones…existen en realidad. Sólo dentro de tu cráneo".

Yo me pregunto: ¿Estamos ahora redescubriendo lo que ya se sabía hace XXVIII siglos?
(*) Francisco J. Rubia Vila es Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, y también lo fue de la Universidad Ludwig Maximillian de Munich, así como Consejero Científico de dicha Universidad. Es editor del blog Neurociencias de Tendencias21. Este artículo corresponde a la conferencia impartida por el autor en la Real Academia Nacional de Medicina el 8 de mayo de 2012.

http://www.tendencias21.net/La-neurologia-explica-las-experiencias-cercanas-a-la-muerte_a11558.html


http://www.tendencias21.net/neurociencias/

viernes, 1 de junio de 2012

Atrofia MultiSistémica y Resonancia por Tensor de difusión

Métodos: 19 pacientes con MSA-C, 12 pacientes con MSA-P, 20 pacientes con enfermedad de Parkinson y 20 controles sanos fueron evaluados con el uso de análisis de Morfometría basada en Vóxel de la imagen por tensor de difusión.

Resultados: se registró un incremento en los valores de coeficiente de difusión aparente en los pedúnculos cerebeloso medios y cerebelo y un descenso en la anisotropía fraccional en el tracto piramidal, pedúnculo cerebeloso medio, y la sustancia blanca del cerebelo en pacientes con MSA-C y MSA-P en comparación con los controles (P < 0,001). Además, los valores de isótropo imagen ponderada de difusión fueron reducidos en la corteza cerebelosa y núcleos profundos cerebeloso en pacientes con MSA-C y aumentó en los ganglios basales en pacientes con MSA-P.

Las imágenes por Tensor de difusión (ITD o DTI) es una novedosa técnica de RM que puede generar información de acuerdo a las características de difusión del agua dentro del tejido cerebral. Los datos pueden ser segregados en clústeres anisotrópicos e isótropos. Los clústeres anisotrópicos se creen que representan exclusivamente integridad neuronal, derivadas de movimientos aleatorios de las moléculas de agua restringidas por axones mielinizados en la materia blanca y generalmente se caracterizan por la anisotropía fraccional (AF o FA). En contraste, los clústeres isótropos representan cuerpos celulares y unidades celulares que exhiben difusión isótropa que probablemente representan el citoplasma de las células gliales y neuronales. El coeficiente de difusión aparente (CDA o ADC) es un índice cuantitativo de la ponderada de la difusión de imágenes (IDP o DWI) que refleja la difusividad de agua dentro de cada voxel en la RM. Varios estudios DTI han informado de reducida anisotropía y mayor difusividad en pacientes con MSA. Sin embargo, la mayoría de estos estudios se ha centrado en regiones anatómicamente definidas de interés. El objetivo fue investigar cambios en FA, ADC y DWI isótropo (iDWI) de regiones cerebrales diferentes para determinar si estos parámetros son discriminatorios entre MSA-C y MSA-P o MSA y EP. La capacidad para determinar las diferencias entre estas condiciones podría conducir a la mejora del diagnóstico y del tratamiento.

En estudios anteriores, iDWI ha sido útil en detectar heterogeneidades de los tejidos, en pacientes con accidente cerebrovascular muy particularmente, que de lo contrario eran indetectables con el uso de otras técnicas de imagen.

Los pacientes con AMS-C o AMS-P tienen características de iDWI claramente distintas, y estas diferencias pueden ser usadas en el diferencial entre MSA-C y MSA-P.

MSA-P: Una significativa pérdida neuronal se produce en el Putamen, núcleo caudado y globus pallidus y en MSA-C: En Puente, Vermis y Hemisferios cerebelosos y en Complejo Olivar inferior.
Reducción de la sustancia gris en pacientes con AMS-C, la atrofia núclear fue mayor en los segmentos superiores del cerebelo.
Las características de iDWI en MSA-C y MSA-P observada en el presente estudio fielmente reflejan estos cambios patológicos. Los valores inferiores de iDWI en la corteza cerebelosa y núcleos profundos cerebeloso en pacientes de MSA-C pueden ser resultado de edema citotóxico o una disminución en la densidad celular de la parénquima cerebral y se corresponden bien con los resultados de los estudios de Morfometría basada en voxel.

En contraste, los valores más altos de iDWI se encuentra en los ganglios basales (núcleos lenticular) en pacientes con MSA-P que indican que las moléculas de agua en las estructuras correspondientes tienen un entorno microestructural menos restringido, lo que sugiere una pérdida de integridad de la membrana de la célula en respuesta a una lesión de la célula. Así, los cambios observados en los valores de iDWI pueden implicar diferentes cambios patológicos subyacentes en los ganglios basales en MSA-P, en comparación con los núcleos profundos cerebelo y corteza cerebelosa en MSA-C.

Estudios de tomografía por emisión de positrones muestran que la AMS-C tiende a exhibir hipometabolismo de glucosa en el puente y el cerebelo, y los pacientes con AMS-P son más propensos a exhibir hipometabolismo de la glucosa en la corteza frontal, parietotemporal, y putamen.

en RM iDWI los valores fueron significativamente más bajos en la corteza cerebelosa y núcleos profundos cerebeloso en los pacientes con MSA-C y con un valor elevado en los núcleos basales en los pacientes con AMS-P en comparación con los sujetos de control.

Una limitación del presente estudio fue el número limitado de pacientes, lo que hacía difícil para que coincida con los grupos de estudio en términos de tamaño, edad y síntoma de duración. Además se justifican estudios a gran escala para evaluar la precisión y la sensibilidad del diagnóstico de MSA de acuerdo a las características de la DTI.

Las diferencias en los cambios de iDWI entre MSA-P y MSA-C pueden derivarse de similares cambios patológicos que afectan a regiones cerebrales diferentes. Además, a pesar de sus diferentes manifestaciones clínicas, los pacientes con MSA-C o MSA-P comparten DTI características similares en la región infratentorial, que son claramente diferentes de los de los pacientes con EP.

Los resultados indican que a pesar de sus diferentes manifestaciones clínicas, los pacientes con AMS-C y AMS-P comparten unas características similares de imágenes de RM por tensor de difusión en la región infratentorial. Además, la combinación de Test (cuestionarios o formulario) y de imágenes de FA, ADC y iDWI puede utilizarse para distinguir entre MSA y enfermedad de Parkinson, dado que que tiene importantes implicaciones terapéuticas.

Wang PS, Wu HM, Lin CP, Soong BW. Use of diffusion tensor imaging to identify similarities and differences between cerebellar and Parkinsonism forms of multiple system atrophy. Neuroradiology. 2011 Jul;53(7):471-81.

El cerebro humano, un circuito en red

El cerebro humano está organizado en una sencilla y lógica estructura de red tridimensional, según afirma un grupo de investigadores estadounidenses en un artículo publicado en Science. Las conexiones del cerebro parecen cruzarse en ángulos rectos, sin diagonales, de forma muy parecida a las calles de una ciudad bien organizada.
Los investigadores usaron un tipo especial de resonancia magnética (Connectom) para examinar el cerebro humano y de cuatro tipos distintos de monos. La nueva tecnología provee diez veces más detalles que los escáneres convencionales. Las conexiones del cerebro aparecen más como cables planos, hojas bidimensionales de fibras neuronales paralelas que se cruzan en ángulos rectos, como la trama de un tejido. Los primates parecen compartir esta estructura neurológica básica ya que la estructura de red es continua y coherente en todas las escalas. Además, el cerebro podría ser tan flexible que se reconectara a sí mismo constantemente, según surgiera la necesidad.
Los autores creen que, durante el desarrollo, el cerebro se organiza en vías perpendiculares con una orientación horizontal, vertical y transversal. Este tipo de organización guiaría a las fibras nerviosas en crecimiento para hallar conexiones adecuadas y también cambiaría según lo demandara la evolución.
Van J. Wedeen, V. Rosene, D. Wang, R. et al. The Geometric Structure of the Brain Fiber Pathways. Science 30 March 2012; 335(6076):1628-1634.





Nuevas funciones en las regiones del cerebro responsables de apreciar el movimiento

Científicos alemanes han descubierto nuevas funciones en las regiones del cerebro responsables de la percepción estable del mundo durante los movimientos de persecución de los ojos.

Con la ayuda de la resonancia magnética funcional (RMf) han identificado dos áreas del cerebro (V3A y v6) que comparan los movimientos del ojo con los movimientos visuales proyectados en la retina, para percibir correctamente los objetos en movimiento.

Los participantes en el estudio debían observar varios escenarios visuales durante la exploración por RMf, como seguir con los ojos un pequeño punto que se movía de un lado a otro de una pantalla. El fondo del modelo se encontraba estacionario o bien se movía a distintas velocidades. En otras ocasiones, el punto era estacionario, mientras que sólo se movía el fondo.

Midiendo la actividad cerebral se observó que las áreas V3A y V6, a diferencia de otras áreas visuales del cerebro, tenían una acusada capacidad para comparar los movimientos de los ojos con las señales visuales en la retina.

Estos hallazgos sugieren una contribución dominante de áreas humanas V3A y V6 en la percepción de movimiento cuando la cabeza esta fija en el centro y a la estabilidad perceptual durante movimientos oculares.
b. para distiguir la zona de V6

Elvira Fischer, Heinrich H. Bülthoff, Nikos K. Logothetis, Andreas Bartels. Neuron, 2012; 73:(6) 1228-1240.

Las dietas pobres en pescado favorecen la reducción del volumen cerebral

Un estudio con resonancias magnéticas llevado a cabo en la Universidad de California-Los Ángeles (EEUU) ha constatado que las personas que consumen menos pescado en su dieta presentan un menor volumen cerebral, equivalente a dos años de envejecimiento estructural del cerebro.

 Los investigadores escogieron a participantes del estudio Framingham (famosa investigación que se inició en 1948 con el fin de identificar los factores de riesgo comunes y característicos de las enfermedades cardiovasculares) que no tuvieran demencia. La muestra estaba compuesta finalmente por 1.575 varones y 854 mujeres, con una edad media de 67 ± 9 años. Todos ellos se sometieron a una resonancia magnética del volumen cerebral y a una serie de tests cognitivos, y se tuvieron en cuenta los niveles sanguíneos de DHA y EPA, dos tipos de ácidos grasos omega-3.

 Las pruebas revelaron que los sujetos con menores niveles de DHA tenían un volumen cerebral menor en comparación con aquellos que consumían mayores cantidades de pescado en la dieta. Además, quienes menos ácidos grasos omega-3 ingerían eran quienes alcanzaban una puntuación más baja en los tests de función ejecutiva y poseían una menor memoria visual.

Tan ZS, Harris WS, Beiser AS, Au R, Himali JJ, Debette S, Pikula A, Decarli C, Wolf PA, Vasan RS, Robins SJ, Seshadri S. Red blood cell ω-3 fatty acid levels and markers of accelerated brain aging. Neurology. 2012 Feb 28;78(9):658-64.